viernes, octubre 02, 2009

Washington en autobús

The Capitol

Si bien recomiendo visitar Washington en bici, la mayoría de la gente lo más seguro es que lo visiten desde un autobús turístico. La verdad es que no hay como subirse al segundo piso de uno de esos autobuses sin techo para recorrer la ciudad como turista. Siempre que viajamos Mineko y yo a otra ciudad, lo primero que hacemos es tomar uno de esos autobuses. Así que decidí esperar hasta que Mineko me visitara para hacer nuestro papel de turistas auténticos.

Mineko llegó dos semanas después que yo. Lo primero que hicimos para que se recuperara del jetlag fue visitar Washington, no en bici, sino en tándem. Es mi receta contra el jetlag: hacer un poco de ejercicio a la luz del día. Fue un día precioso. Llegamos hasta Georgetown, a las afueras de Washington, y de vuelta a Bethesda.

El fin de semana siguiente hicimos la visita turística real. El plan era eso, tomar uno de esos autobuses. Pero con eso de que éramos dos, ninguno de los dos nos paramos a comprobar dónde paran esos autobuses antes de salir de casa. Y ya en Washington (yendo en metro, no en bici), no sabíamos dónde buscar el autobús.

Washington ciudad no es muy grande, pero tampoco se puede recorrer a pie de parte a parte. Salimos del metro en el barrio chino, una zona que parecía céntrica. Y vimos los autobuses en la distancia. Recorrimos las calles a ver si encontramos la parada, pero nada. Decidimos caminar hacia el lugar de la casa blanca, que allí seguro que para. Pero tal casita estaba bastante lejos, y nos costó más de una hora llegar. Por el camino veíamos el autobús, pero, como si éste fuera un espectro, siempre estaba lejos y nunca encontramos ninguna de las benditas paradas. Llegamos a la verja de la casa blanca, y nada, no hay nada que se parezca a una parada de autobús.

Cerca había una oficina de turismo, pero estaba cerrada los sábados por la tarde... ¡cuando hay más turistas! Desde luego, esto no es Europa.

El libro de turismo de Mineko, un libro japonés que siempre me asombra por los detalles tan prácticos que da, esta vez no dice dónde tomar este autobús, pero por lo menos da un número de teléfono que puedo llamar. Llamo al número pero lo único que consigo es escuchar una grabación con una voz muy baja y con un acento americano al que aún no estaba acostumbrado. Con el ruido del tráfico apenas llego a oír algo de que los autobuses salen de la estación U, o algo así... cual será esa estación U? Será que las estaciones de Washinton se llaman como las calles? Todas las calles que van de este a oeste se llaman acorde con las letras del alfabeto, y las calles que van de norte a sur se llaman con números. Con lo que tal vez la estación U está en la calle U?

Al final nos resignamos. Después de tal caminata, volvimos a Bethesda sin haber recorrido Washington en bus. Lo intentaremos el domingo.

Salimos el domingo, esta vez con el nombre completo de la estación: es la estación principal, que se llama Union Station. Parece ser que los americanos se comen las letras más que los andaluces. Y así, llegamos a la estación, y allí estaba el autobús, rojo y con la bandera americana pintada, esperando. ¡Por fin!

El sistema es hop-on hop-off, es decir que te puedes bajar en una parada, visitar algo, y subirte al siguiente autobús. Pero decidimos simplemente quedarnos en el autobús, y menos mal que lo hicimos, que el recorrido duró más de dos horas... imposible de hacer a pie. Vimos el Capitolio desde todos los ángulos, pues el diseño de la ciudad es tal que todas las calles principales llevan al Capitolio. Vimos otra vez la casa blanca, y descubrimos que la parada estaba unos metros más allá de donde miramos, a la vuelta de una esquina... faltaría más.

El día era perfecto, ni frío ni calor, y la grabación (que no había guía) era clara e interesante y aprendimos un montón, de las columnas del monumento de Lincoln (una por cada uno de los 48 estados de la época), del monumento de Jefferson, el que creó la constitución americana, de la catedral de Washington, la sexta más grande del mundo, del cementerio de Arlington, un cementerio con vistas ¡Por fin, ya somos turistas!

3 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Suena bien, supongo que lo pasastéis genial... Así que Mineko está contigo en Bethesda??

Sigue contando más cosas del viaje...

Besos

Diego dijo...

No, Mineko ya se ha ido... que voy con retraso en el blog... a ver si escribo mas

Esther Hhhh dijo...

Eso, que a este paso no acabas de contar el viaje a Wasinghton, jejeje...

Besitos