viernes, enero 04, 2008

On-sen



El on-sen es algo que no tiene comparación con nada en ninguna otra parte del mundo. Lo más parecido puede ser un balneario porque en los dos hay aguas termales, pero aquí se acaba la comparación.

Japón, con sus volcanes, tiene gran cantidad de aguas termales, y en cualquier parte de las islas encontrarás  un on-sen. Ayer fui con toda la familia de parte de Mineko a pasar la noche a un on-sen. La ocasión fue la posibilidad de hacer algo todos juntos, que no nos juntamos muy a menudo. Y la excusa fue el cumpleaños de la cuñada Emiko, que ha llegado a una edad especial y el cumpleaños se celebra un poco más a lo grande.

El on-sen está en las montañas cercanas, a hora y media en autobús. El autobús era un chárter directo al on-sen, y partió puntual (como de costumbre) a pesar de la fuerte nevada que caía. Atravesamos la llanura central de Hokkaido, cubierta de nieve hasta el horizonte, un horizonte muy cercano por la poca visibilidad. Pero pronto cesó de nevar y pudimos disfrutar del paisaje nevado, un paisaje tan fascinante para mí que no estoy acostumbrado a la nieve.

Pronto llegamos a las montañas de Taisetsu-zan. Este es el parque nacional más grande de Japón, y su nombre tiene tres caracteres chinos: "grande", "nieve", y "montaña". Y desde luego estas montañas son verdaderamente impresionantes cuando están cubiertas de nieve completamente... cuando las ves cómodamente desde el autobús.

Al final llegamos al on-sen, en la zona de Sounkyo. Este lugar es un favorito para los lugareños (y no tan lugareños), y como resultado está lleno de hoteles. La verdad es que no hay mucho que ver aquí, simplemente quedarse en el hotel y disfrutar de las aguas termales. Sobre todo en invierno, con el frío que hace.

Dentro del hotel lo primero que vemos es un puesto donde dan bebidas gratis, a elegir. Sake de barril, y amazake. Me decidí por el amazake, que es algo que solamente puedes beber en invierno. Es una bebida compuesta por saque y cierto tipo de extracto de arroz (bueno, el saque viene del arroz también). La textura es turbia, y la bebida, espesa, casi se puede masticar. Se bebe calentito, y te calienta por dentro que no sabes.

Pero la razón por la que vinimos eran los baños. En este hotel los baños estaban en el exterior. Agua a unos 40 grados de temperatura, calentada por la energía geotérmica natural de la tierra, y rica en minerales. Todos fuimos corriendo a los baños (yo llegué el primero).

En los baños japoneses hay que seguir ciertas costumbres. Primero, te quitas la ropa, toda la ropa, nada de bañadores. Despues te lavas bien a conciencia, con jabón, en la sala anterior al baño. Luego entras en el baño, a remojarte y relajarte.

En nuestro caso no entramos sino que salimos fuera, a temperaturas bajo cero y completamente desnudos (¡qué frío!) para entrar en el agua (!Cómo quema!). El contraste entre el frío del aire y el calor del agua es algo especial y sumamente relajante. Sacaba mi cuerpo más o menos del agua, según el frío o el calor que tenía.

Después del baño fuimos todos vestidos con el yukata, una especie de kimono sencillo que se solía usar en casa y que ahora realmente solamente se usa en hoteles, a nuestra sala especial para cenar. Era una habitación reservada para nosotros, con decoración tradicionalmente japonesa, donde Emiko se puso su traje rojo especial por la ocasión, y cenamos algo delicioso. Mis favoritos fueron el sashimi (pescado crudo), el chawa-mushi (una especie de flan salado con marisco), y la sopa miso (mi eterno favorito). El saque, por casualidad, era uno de los favoritos de mi destilería favorita, Otokoyama, muy cerca de casa de la familia de Mineko.

Después de la cena hicimos la actividad japonesa más universal... ¡karaoke! A mí me obligaron a destrozar "My Way", de Frank Sinatra, y los otros cantaron canciones populares japonesas.

De vuelta a la habitación, los futones estaban ya listos sobre el suelo de tatami, pero aun así los de mi habitación (Mineko, Shizue y yo) jugamos un par de partidas de cartas, un juego de cartas especial para los días de celebración del año nuevo...

A la mañana siguiente, después del desayuno aun tuve tiempo de hacer otra escapadita al baño. Estaba nevando, cada vez más fuerte, pero esto no me hizo cambiar de idea. Más bien al contrario. Estuve disfrutando de la nieve y el viento helado azotando mi cabeza y pelo mientras el resto del cuerpo estaba dentro del agua.

Si vienes a Japón en invierno, has de ir a un on-sen donde el baño esté al aire libre. La experiencia es inolvidable, sobre todo si está lloviendo o nevando.

Ahora estoy de vuelta en casa, relajado, con mi memoria de la nieve y el agua caliente, algo que se quedará conmigo para siempre.

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4 comentarios:

Teri dijo...

HAPPY NEW YEAR :)

Esther Hhhh dijo...

Ains Diego diego, que manera de ponerme los dientes largos, por dios, jejeje... mmmmmmm.... Oye, por cierto, que no me has respondido mis últimos comentarios, en tus posts anteriores, ya te vale, mal primo.

A lo que íbamos... Primero que nada, Feliz Año (creo que ya te lo dije en otro, pero porsiaca lo repito)

Y continuamos... Suena bien eso del On-sen, y me parece curioso, ¿no? las costumbres... En España dudo que una familia completa convencional estuviera dispuesta a meterse todos juntos y desnudos en un baño. Me resulta curioso y admirable (y todo en el mejor sentido) que este tipo de pudores queden fuera en Japón, vuelven a demostrarme que tienen una mentalidad más abierta que la nuestra en muchos aspectos... Cada vez me gusta más la cultura japonesa.

¿Y qué tiene la sopa de miso? Porque siempre dices que te encanta, así que a ver si me la describes un poquito, ahora que te digo una cosa, la próxima vez que vaya a un japo (que espero que sea dentro de poco porque me encantan asiáticos y japoneses)pienso pedírmela.(ahora se lleva mucho por aquí los restaurantes asiáticos, mezcla de gastronomía de diferentes lugares, entre los que prima la china, la japonesa y la vietnamita, aunque en este tipo de sitios, la china suele estar más arrinconada y se le da más prioridad a la japonesa).

Voy a seguir leyéndote.. Besitos

Diego dijo...

Teri, Happy New Year, I hope you like this blog :-)

Esther, Feliz Año Nuevo para tí también, y perdona que no haya respondido hasta ahora, estaba muy ocupado disfrutando de las vacaciones :-) :-)

Algo que se me olvidó decir del on-sen es que los baños están separados por sexo con lo que solamente compartes el baño con desconocidos de tu sexo. Ahora bien, me ocurrió una vez en un on-sen perdido en la montaña que, aunque los vestuarios y duchas estaban separados, el baño de los hombres era mixto, pero el de las mujeres era para mujeres solamente. Con lo que si una mujer no quiere compartir baño con hombres puede ir al baño de mujeres, pero los hombres no tienen escapatoria...

La sopa de miso es algo que está en casi todas las comidas japonesas, y es mi favorita por su sabor como casero, nada exótico. Hay muchos tipos, algunos mejores que otros, pero casi siempre tienen tofu y vegetales. A veces tienen marisco, pero nunca he visto carne. Pero bueno, la descripción no vale de mucho, lo mejor es probarla... si puedes elegir, escoge la sopa con miso blanco o rojo, pero no la sopla clara, ésa a mí no me sabe más que a agua de mar.

Esther Hhhh dijo...

Ok Diego, te haré caso, jejejeje... Lástima que no tenga tu teléfono y que aparte una llamada me pueda salir carísima, porque si nos, te llamaba a la próxima que pise un japonés y te pedía que me aconsejaras menú, jejejeje.

Besitos