domingo, junio 18, 2006

¡Ballena a la vista!

Durante esta época del año las ballenas emigran de las aguas frías del antártico a las aguas más cálidas del norte de Australia, y Sidney está en mitad del camino de su ruta migratoria. Es bastante corriente ver a alguna ballena entrar en la bahía de Sidney, junto al famoso edificio de la ópera. Cuando eso ocurre, los barcos de viajeros navegan más lentamente para que los viajeros tenga la oportunidad de verlos. Sí que sería suerte que me ocurriera a mí, pero como no suelo viajar en barco la verdad es que no creo que tenga la oportunidad de que me ocurra.

Pero se puede ir a buscarlas. Hoy Mineko y yo hemos ido al cabo de Solander, un lugar popular para ver las ballenas desde tierra. Así que allí que fuimos, con nuestros prismáticos y el desayuno en una bolsa. Es ya como una tradición el ir al cabo de Solander y desayunar allí a la búsqueda de ballenas. En años pasados hemos visto alguna que otra ballena, pero siempre están muy lejos y no hay mucho que ver.

Hoy ha sido diferente. Solamente hemos visto tres ballenas, pero una de ellas era de las saltarinas y nos ha dado una demostración acrobática. Y hay que ver lo impresionante que es el ver a una mole tan grande saltar al aire y caer de espaldas al agua. Y lo hizo no una vez sino tantas que perdí la cuenta. Más que una ballena parecía un delfín. Fue todo un espectáculo. Me llevé la cámara para fotografiar las ballenas, pero con las prisas me dejé el teleobjetivo en casa con lo que no pude hacer ninguna foto. Aun así disfrutamos viéndolas a través de los prismáticos.

1 comentario:

Esther dijo...

Te mato, yo te mato ¿pero como te dejas el teleobjetivo? Y yo ahora no puedo verlas, y aquí como que es imposible ver ballenas, salvo si se visita el oceanografic, eso sí. Aunque hace unos años se coló una en el puerto de Gandia. Fue todo un espectáculo, pero no tuve la suerte de verla. Supongo que no sería tan grande como las de Sydney, porque entre otras cosas era una de las ballenas que pueden entrar en el mediterraneo, creo que era un cachalote. Al final un equipo de biólogos y veterinarios consiguieron hacerla salir a mar abierto, por lo visto se había desorientado.
En fin, me alegra saber que pudiste ver ballenas, a mi me encantaría verlas, y delfines... Tal vez haga como tú y me vaya a la otra parte del mundo a vivir.
Besos