domingo, junio 04, 2006

Nueva York -- La Llegada

Estas últimas semanas he estado muy ocupado y no he podido hacer caso al blog. La razón es que tenía que adelantar trabajo porque tenía que ir a una conferencia en Nueva York. Bueno, por qué hablo en el pasado? Acabo de llegar a Nueva York y ahora estoy en el hotel.

El viaje desde Australia hasta Nueva York es todo un acontecimiento. El viaje ha durado unas 24 horas, pero lo curioso es que, con la diferencia horaria y porque el cambio internacional de fecha está en un meridiano del Océano Pacífico, mi primer avión despegaba el sábado a las 10:50 y mi último avión aterrizaba el mismo sábado a las 19:00. Parece como si el tiempo se hubiera alargado. El tiempo que he ganado lo perderé a la vuelta, a no ser que haga como Phileas Fox, el de la vuelta al mundo en 80 días...

Esta es la primera vez que vengo a Nueva York, pero es la tercera vez que vengo a los EEUU. Y siempre que vengo me sorprendo de ver la poca eficiencia que hay en los aeropuertos. Parece como si las cosas funcionaran de milagro... He hecho escala en Los Angeles, y por casualidad he descubierto de dónde salía el avión con destino a Nueva York. No lo anunciaron en los carteles electrónicos, y ninguno de los que preguntaba en el aeropuerto sabía con certeza de dónde salía el avión. Todos decían algo así como "me parece que es por esa zona". Fui a la zona que me indicaron y sí, tenían razón, pero aun así no había ningún anuncio por ninguna parte.

Llegando a Nueva York me hacía ilusión ver los rascacielos desde el avión, pero al final del viaje estaba tan cansado y con tanto sueño atrasado que me dormí la última hora del viaje, y me desperté cuando el avión tomó tierra. ¡Lástima! Espero no dormirme a la vuelta.

El hotel tiene una habitación enorme. Es el recomendado por la conferencia y nos ofrecían un descuento muy grande. Pedí habitación en un piso alto con la esperanza de que la habitación tuviera vistas, pero ná, las "vistas" son a la parte de atrás de la manzana donde está el hotel.

Vale, igual sigo contando más cosas mañana. Ahora tengo que descansar, que la conferencia empieza mañana por la mañana...

Buenas noches

1 comentario:

Esther dijo...

Esto de las franjas horarias la verdad es que siempre es curioso. La gente que viaja mucho yo creo que debe ir mareada de tanto cambiar de día y de hora. Yo misma de pensarlo me mareo...
Y lo de los aeropuertos... YO no sé que pasa, no hacemos más que avanzar y tener cada vez aviones más rápidos, más potentes, con más capacidad para pasajeros... Pero los aeropuertos internacionales siguen funcionando mal. Y si no preguntales a los usuarios de la Terminal 4 de Barajas, que por lo visto no veas que lio..
En fin, besitos, voy a leer tu segunda aventura en N.Y.