miércoles, diciembre 20, 2006

Día fantasma


Hoy ha sido un día fantasma. Os cuento. La experiencia del albergue juvenil nos gustó bastante como para intentar repetir en otro lugar. Tomamos nota de un albergue situado en una granja en la campiña del noreste de Tasmania. Según nuestro viejo "Lonely Planet", y digo viejo porque este libro de viaje data del año 1999 cuando lo compramos para nuestro primer viaje a Tasmania, vale la pena pasar noche en este lugar remoto.

Pero antes de ir a ese lugar tenemos varias cosas que hacer. Primero, visitar la plantación de lavanda, que se precia de ser la más grande del hemisferio sur. Debo de decir que muchos de los superlativos que se usan en Australia son "el ... más ... del hemisferio sur", con lo que no es tan sorprendente. La razón por la que queríamos ir era para compararlo con Furano, un pueblecito del Japón, cerca de Asahikawa, la ciudad de Mineko, que es famoso en Japón por su plantación de lavanda. Nos costó encontrar la carretera de la plantación, y cuando llegamos la verdad es que era impresionante pero no demasiado. Las heladas de esta primavera han afectado las flores de este año, y los colores no eran muy espectaculares.

Después, intentamos encontrar el pueblo de Golconda, donde un mapa que vimos en Bridport ponía un símbolo de mina, y pensamos que tal vez se puede visitar la mina, o buscar oro (que hay oro en estos parajes) u otros minerales. Pero tras ir de aquí para allá, no encontramos del pueblo más que una señal, pero no había ninguna casa. Parece un pueblo fantasma. Al final desistimos y decidimos ir al siguiente destino.

El siguiente destino son las cataratas de Cucú ("Cuckoo falls"). El plan no es visitar las cataratas, pues para llegar a ellas hay que caminar varias horas, pero hacer una parte de la caminata, que atraviesa bosque primeval. Pero, otra vez, encontrar el camino no es tan fácil. Encontramos la carretera de Cucú, pero tal carretera no lleva al poblado de Cucú tal y como dice el mapa. Al final volvemos a la carretera principal y probamos el siguiente desvío. El desvío indica la dirección de las cataratas de Cucú, y al final encontramos el sendero a tomar. Lo curioso es que, según nuestro mapa, el camino atraviesa el poblado de Cucú, pero éste parece ser otro poblado fantasma. Pero bueno, hicimos unos 40 minutos del sendero (se estaba haciendo tarde para hacer más), a través de helechos gigantes y siguiendo un riachuelo en medio de un bosque de fantasía. Lástima de no tener tiempo de hacer más.

Por fin toca buscar el albergue juvenil. Llegamos a la zona indicada en el "Lonely Planet", pero el libro no dice la dirección exacta y no vemos señal alguna de la granja albergue. La zona tiene multidud de granjas pero todas parecen privadas. Volvemos al poblado de Derby, donde hay una indicación con la dirección exacta. Seguimos la indicación y llegamos a una granja pero no tiene señal alguna. Llamamos a la puerta, y los dueños nos dicen que compraron la granja hace dos años y ya no es albergue. ¡Y aún sigue su nombre en la lista de albergues! Ahora toca buscar otro lugar donde dormir, pero ya es está haciendo tarde, y esta zona es muy poco turística.

Al final llegamos, hora y media más tarde, a St. Helens, el pueblo que sería nuestro destino mañana. Pero es que no hubo manera de encontrar nada a precio razonable para nostros. Total, que más o menos hemos decidido adelantar la visita a la costa. Llegamos al primer motel, donde decidimos quedarnos. ¡Por fín! Ya es tarde, más de las 8, y en el restaurante del motel nos dicen que acaban de cerrar pero que pueden aun cocinar algo. Nos dicen que todos los restaurantes del pueblo cierran a las 8, con lo que aceptamos su oferta y cenamos salchichas con puré de patatas. Algo es algo.

Este día ha sido intentar encontrar lugares fantasmas. Veremos qué nos depara mañana.

2 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Vaya con el día fantasma...
Me ha impresionado mucho el campo de lavandas, nunca habia visto uno y me ha parecido precioso, a pesar de lo que dices de los colores.
¿Sabes? Estoy ahora leyendo el libro "Memorias de una Gheisha". Me está encantando. Me he acordado al leer lo del pueblo de Mineko.
Se me ocurre que podrías poner algun link a tu pagina álbum de fotos. Tengo ganas de ver más de todas esas cosas de las que hablas.
Voy a ver si sigo leyendo.
Besos

Diego dijo...

Hola Esther, Pues no he leído el libro ese, a ver si lo leo.